
En la línea de producción de vidrio aislante, el segundo sellado es donde realmente comienza el proceso de curado. Es necesario que el polisulfuro o silicona se endurezcan rápidamente, pero no se puede sobrecalentar el sellado principal para lograrlo. Un calor desigual genera estrés térmico, y un espaciador deformado podría causar problemas durante la inspección final. Por eso, hemos desarrollado módulos de curado por UV e IR que funcionan justo en ese intervalo temporal preciso: energía que actúa de manera rápida y uniforme, sin dañar el vidrio ni los sellos.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
Utilizamos emisores de onda corta IR junto con lámparas UV pulsadas para actuar sobre la superficie del sellante, sin afectar los bordes del mismo. Los elementos de cuarzo permiten un calentamiento rápido, y la salida espectral está adaptada a la química del catalizador. El resultado es un perfil de curado reproducible: la velocidad de producción puede llegar a 15 m/min, con una uniformidad de temperatura de ±2°C en toda la superficie del vidrio. La densidad de energía también está controlada para evitar que los recubrimientos cambien de color. Se necesita una tensión de 400 V en tres fases; su tamaño es similar al de las estaciones de curado estándar. El consumo de energía disminuye entre un 18% y un 25% en comparación con las lámparas halógenas de banda ancha. La vida útil de las lámparas es de más de 5,000 horas, gracias a una decaimiento controlado de la potencia emitida.
Por qué funciona en la práctica
La producción de vidrio aislante se realiza en cuestión de segundos. Un curado más rápido acelera el ciclo de sellado, lo que permite liberar tiempo en la prensa y reducir el tiempo de procesamiento. Un calentamiento uniforme mantiene la geometría correcta del espaciador, lo que significa menos rechazos debido a distorsiones ópticas o estrés en los bordes. El ahorro de energía se acumula a lo largo de una jornada laboral completa. Además, el diseño modular permite instalarlo sin interrumpir el flujo de producción. Habrá menos problemas relacionados con puntos calientes, y la adherencia del sellante será consistente de un turno a otro.
Algunas cosas a tener en cuenta
El comportamiento de curado depende de la profundidad del sellante y de su emisividad. Por eso, ajustamos la intensidad y el tiempo de exposición según la geometría de cada superficie. Es necesario monitorear la temperatura superficial con un pirómetro calibrado; el polvo ambiental y la reflectividad del vidrio pueden afectar las lecturas. La configuración inicial requiere un breve proceso de calibración para establecer la velocidad y la potencia de las lámparas. Una vez configurado, el sistema funciona con poco mantenimiento, pero se necesita aire limpio y revisiones periódicas de las lámparas para mantener la uniformidad deseada.